CONCIERTOS MÍNIMOSUn local vacío. El suelo cubierto de alfombras. Siete conciertos con la mínima amplificación durante una tarde de domingo.
Nos pusimos en contacto con siete grupos de diferentes estilos con la idea de que preparasen un repertorio especial para la ocasión con total libertad. En una semana, convertimos un espacio vacío en una sala de conciertos íntimos. Preparamos una escenografía lumínica para cada grupo que complementase su puesta en escena mediante focos, fluorescentes de colores, retroproyecciones, espejos y diapositivas intervenidas. Los conciertos eran gratuitos y abiertos a todo el mundo.